cereza de sentimientos,
siempre iguales
y en tu mirada tierna,
me debo alejar.
ojalá pasar vivo así en vos,
pero la natural lejanía
y lo mejor de la distancia,
el dolor de elegir mal.
ay, duele callando
y me veo azaroso en todo,
¿por qué debo sentir así?
quisiera acariciar y verterme
en una infinita charla de alma,
ante la quietud de los rostros
y la dulzura de los ojos.
me duelo entornardo,
no sé que hacer más que otra cosa
y en el candor de la estulticia
me yazgo siempre.
te invitaría a tenernos
en impulsiva tontería,
suave la piel que el arte anudó
y la tirillas de mi espíritu no entienden.
ver, ver, querer y no saber,
mejor me uno al silencio
de la inconsciencia perenne
y así quedo.
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